domingo, 7 de abril de 2013

POLITICA MONETARIA EXPANSIVA

Estamos explicando en clase la política monetaria. Un claro ejemplo de la política monetaria expansiva es el anuncio realizado por el gobierno de Japón. Os dejo un resumen de la noticia aparecida en el periódico  VOZPOPULI.COM

Lección al BCE: el Banco de Japón fuerza la máquina de hacer billetes para acabar con 20 años de crisis

Todo o nada. Japón duplicará en dos años la cantidad de dinero existente en su economía y mantendrá el déficit público en el 10% del PIB, una apuesta de alto riesgo con la firme intención de poner fin a casi dos décadas de estancamiento. El mayor estímulo de la historia supone un experimento sin igual que servirá para cuestionar o reivindicar la política del BCE.
 
El nuevo gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, explica el esquema de flexibilización monetaria. Ampliar
Foto:EFEEl nuevo gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, explica el esquema de flexibilización monetaria.
 
   autor:  Antonio Maqueda 
................ Después de casi dos décadas de crisis, acorralados por una deflación que roe y roe sobre cualquier indicio de recuperación, los japoneses han recurrido a toda la artillería que tienen a mano. Desesperado, el Banco de Japón inyectará al mes más de tres veces el importe del rescate bancario español. La máquina de imprimir yenes funcionará a todo trapo............
...................El país del Sol naciente lleva casi 20 años inmerso en la deflación, esto es, las caídas persistentes de precios. Cuando este fenómeno se enquista, los consumidores posponen cualquier decisión de compra porque esperan que haya nuevas rebajas. Las empresas pierden capacidad para fijar sus precios, sus márgenes se erosionan y terminan recortando los salarios y el empleo en una suerte de círculo vicioso.
Demasiado timoratas, las autoridades niponas nunca se han atrevido a aplicar una terapia de choque contra este monstruo..........
Inspirados por la política de la Fed, el primer ministro Abe y el nuevo gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, han abandonado cualquier ortodoxia para emprender un doble estímulo como no se ha conocido nunca. El Gobierno mantendrá el déficit en el 10% del PIB pese a que el crecimiento previsto sólo alcanzará el 1,5% y, por lo tanto, no generará los recursos suficientes a corto plazo para sufragarlo. .....................  
Al mismo tiempo, el banco central duplicará en dos años la base monetaria, es decir, la cantidad de dinero disponible en la economía...........
La idea consiste en crear inflación, elevar los precios hasta el 2%, de modo que suban los beneficios empresariales y los salarios, la bolsa se anime, el mercado inmobiliario se reactive y, en definitiva, el efecto riqueza despierte la demanda y, como consecuencia, engorden los ingresos tributarios.
De paso, semejante impresión de billetes provocará que el yen se devalúe, lo que mejorará la competitividad de las compañías niponas, muy centradas en la exportación.

..............No obstante, esta iniciativa presenta numerosos riesgos. El primero y más evidente radica en que la inflación, una vez desatada, puede resultar muy difícil de embridar. Sin embargo, ....... el dinero continuará teniendo dificultades para circular, por lo que ahora mismo la hiperinflación no se considera el mayor peligro.

Pese al alivio que supone para las exportaciones un yen bajo, una voluta débil es una bendición a medias y también reviste serios inconvenientes. ....... los japoneses pueden acabar pensando que sus ahorros no valdrán mucho en yenes y que es mejor destinarlos a otros lugares con divisas más fuertes, provocando una huida de capitales. Muy dependiente de las materias primas importadas, Japón además puede acusar que el coste se le dispare al desplomarse el yen.....

Europa intenta trazar su propio camino
Mientras tanto, Europa busca su propia solución y marcha por un camino distinto. En lugar de facilitar los estímulos monetarios, Alemania presiona para que los países se ajusten y sean competitivos. Y el Banco Central Europeo insiste en que no puede ni reemplazar la falta de capital en los bancos ni la ausencia de reformas de los Gobiernos.
El debate está abierto. Frente al trágico episodio de hiperinflación de la República de Weimar, Japón ha buscado las musas en su propia historia. A principios de los años 30, el ministro de Finanzas japonés, Takahashi Korekiyo, consiguió que su país fuera el primero en salir de la Gran Depresión al inyectar un estímulo fiscal y monetario masivo que abarató el yen un 40%. ¿Puede repetirse la historia?