martes, 12 de mayo de 2015

La Unión Europea

Artículo publicado en el periódico digital Lainformación.com
15 mayo 2014 - 17:00 - Autor: 

Se encuentran un francés, un alemán, un español y un 

italiano y se preguntan: oye, ¿para qué sirve la Unión Europea?

¿Sabemos a qué votaremos en las próximas elecciones del 25 de mayo? ¿Para qué sirve votar? ¿Qué hace el Parlamento? ¿Quién manda allí? Y sobre todo, ¿hacen algo por nosotros?

Si a estas alturas, los europeos se hacen esas preguntas es que la UE tiene un problema de comunicación. Bien, ¿y para qué ha servido la Unión Europea?
1. Para que no haya guerras: los países que han formado la UE solo se pelean en las reuniones. La UE goza del mayor periodo de paz desde hace mucho tiempo. La II Guerra Mundial costó 50 millones de muertos y estalló hace 75 años. La I Guerra Mundial estalló hace 100 años y costó 8 millones.  Y antes, las guerras de los Balcanes de principios del siglo XX, la franco-prusiana, las napeoleónicas (Waterloo en la imagen), las de sucesión, la de los Treinta años, la de los Cien años…. Y muchas guerras de mediana intensidad entre ellas.
2. Para disminuir las diferencias socio-económicas: los países más ricos ceden parte de su riqueza a las regiones más pobres vía Fondos Estructurales y Fondos de Cohesión. España ha sido una de las grandes beneficiadas desde su entrada en la UE en 1985.
3. Para hacer frente a los otros mercados mundiales: los grandes bloques que se han formado son China, Estados Unidos, y ahora Rusia, Brasil… Aglutinar a cientos de millones de personas bajo un solo paraguas significa hacer más baratos sus productos, ser más competitivos, crear un mercado interno de consumidores y productores, es decir, ser más independientes… La UE es hoy el mayor bloque económico del planeta.
4. Para tener una moneda y menos oscilaciones: los marcos, los francos, las pesetas y las liras de antes eran monedas que periódicamente sufrían oscilaciones entre sí, lo que suponía un enorme riesgo para los empresarios exportadores/importadores, y oportunidades para los especuladores. Con el euro, esos riesgos se han reducido a niveles increíbles.
5. Para imponer una política que asegure el futuro: por ejemplo, la política energética que cada vez está más basada en energías limpias y autosuficientes, el cuidado del medioambiente a través de la política de residuos, las viviendas construidas para gastar poco, y los vehículos menos contaminantes: el estímulo de los cultivos más orgánicos, los alimentos menos contaminados, la cría de animales más sana…
Quizá no sea el modelo ideal, pero antes, con diferentes modelos, al final acabábamos tarde o temprano en una guerra.